Compré mi primera pieza sin saber cuánto costaba una obra original
Llegué pensando que iba a mirar y salir con las manos vacías. La ficha técnica de la ceramista tenía el esmalte, las medidas y el año, así que pude preguntar cosas concretas en lugar de quedarme callada. Terminé llevándome un cuenco de gres y entendiendo por qué una pieza hecha a mano cuesta lo que cuesta.
Allison Julia Sauceda Arreola Hijo, compradora en la feria de marzo